Litttera – Bienvenido

Bienvenido a Litttera,

     Mi nombre es Arianna Soberón y en este blog te contaré de mis experiencias leyendo de todo un poco mientras aprendemos juntos más sobre la vida de nuestros autores favoritos y conocemos algunos weird/random/fun facts de la literatura, la lingüística y la cultura general.

     Como lector entenderás que atienda subjetivamente cada aspecto que considere relevante en mis lecturas, pero siempre lo haré con la esperanza de inspirarte a leer tal o cual obra literaria. Por lo demás, espero llenar este blog de contenido interesante que nos permita percibir el mundo que nos rodea de manera digerible y entretenida.

            ¡Hasta pronto!

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Litttera – Música para los ojos

Seguro que no es secreto para alguien los beneficios que escuchar música le proporciona a nuestro cuerpo, mente y alma. Dependiendo el género, la música nos puede ayudar a muchísimas cosas, entre ellas: incrementar nuestro IQ, alcanzar un nivel de relajación superior, mejorar nuestro rendimiento al hacer ejercicio y hasta puede actuar como analgésico reduciendo dolores crónicos. Pero, ¿alguna vez has utilizado la música como medio para transportarte a otra época, otro cuerpo o lugar?

     Si no lo has echo antes, probablemente será un poco difícil al comienzo encontrar el transporte adecuado para tus lecturas. Imagino que no funciona igual con todas las personas, así que con este breve artículo me gustaría guiarte para que, poco a poco y dependiendo el género que más te guste leer, encuentres la música indicada para tu viaje.


Libro: Alicia en el país de las maravillasLewis-Carroll_4
Autor: Lewis Carrol

Música recomendada:

Chord left – Agnes Obel
Dream – John Cage Dream
Opening – Philip Glass & Bruce Brubaker
Falling, Catching – Agnes Obel



Libro: Peter Pan
Autor: J. M. Barrie

Música recomendada:

Primavera – Ludovico Einaudi


Autora: Jane Austen
Libro: Cualquiera de sus obras

Música recomendada:

Soundtrack de Pride & Prejudice – Dario Marianelli
Favorita: The Living Sculptures Of Pemberly

Este playlist servirá para cualquier libro de la Regencia y hasta alguno que otro Victoriano.


Tema: Segunda Guerra Mundial
Libros: Cuando Hitler robó el conejo rosa, La ladrona de libros, El niño con el pijama de rayas, Los hornos de Hitler.

Música recomendada:

Compositor Ludovico Einaudi
Favorita: Una Mattina


Libro: La elegancia del erizo
Autora: Muriel Barbery

Música recomendada:

Soundtrack de Amélie – Yann Tiersen
Favorita: La Valse d’Amelie

Parecerá extraño que utilice el soundtrack de otra película, pero la ambientación en París de “La elegancia del erizo” convierte a éste en el playlist perfecto.


Normalmente, antes de comenzar un libro busco alguna música acorde con la época o temática de la historia; si ésta no me funciona en la primeras páginas, la cambio. Hay ocasiones en que me encuentro con varias piezas increíbles (como con Lewis Carroll) y armo una mini playlist que repito hasta terminar el libro. En la última página escribo las canciones que más me hayan enlazado con la historia. De esta manera, cuando preste un libro, la otra persona podrá disfrutarlo de la misma forma que yo lo hice.

      Si tú también eres de los que escucha música mientras lee, seguro sabes que después es difícil escuchar esa melodía sin pensar en el libro para el que la utilizaste. ¿Tienes una música que te recuerde a algún libro?

     Así termina mi listado, espero que al menos una de estas músicas funcione para ti y, de no ser así, te invito a que continúes buscando esa música o canción que facilite tu escape a la historia. Esta práctica es excelente y hará que tus lecturas sean aun más entretenidas. ¡Inténtalo!

Una buena mujer – Antón Chéjov

Hoy confiaré en las palabras que escribí hace tiempo para contarte muy brevemente sobre mi conflicto con el nombre de una historia de páginas efímeras y amoríos aún más efímeros. Jamás investigué si existía una razón especial detrás de este título, espero que tú me puedas ayudar a discernir entre mis teorías.


Una buena mujer – Antón Chéjov

Anton_ChekhovSe trata de la historia de Olga Semenovna, aka: Olenka o “la mujer que amaba siempre a alguien y no podía vivir sin amor…”. Una mujer que se camufla en la piel y mente de sus seres amados y por alguna razón representa la historia de Una buena mujer.

     Con certeza muchas veces nos convertimos en aquellos que amamos; olvidamos quiénes somos, nuestros gustos, nuestras metas. Buscamos hacer amena nuestra compañía a quien nos da la suya. Declinamos nuestro camino para seguir el de alguien más, tal vez por miedo a estar solos o tal vez porque somos buenos.

     Aún así, queda la duda de si el título de la obra es relativo a las acciones de Olga Semenovna en este ámbito, ya que el convertirte en un reflejo de tu compañero o pareja sentimental no es necesariamente una ‘buena acción’. Así se lo hace saber más tarde uno de sus acompañantes el  veterinario Vladimiro Platonovich Smirnov, a quien irritaba que Olenka hablase de temas desconocidos por su enorme afán de encajar.

     Después está la disyuntiva donde el título de buena mujer se le da por derrochar amor a quien le muestre interés. De nuevo queda cierta ironía, ya que la misma sociedad la rechaza al verla con diferentes parejas en tan corto tiempo.

     Otra alternativa es Sacha, a quien regala nuevamente su amor pero esta vez como una madre. Le entrega a manos llenas un cariño puro y sin interés, pero dejando de lado su vida para convertirse una vez más en la sombra de su compañero.

     En cierto punto de la historia Olenka acaba sola y lo más grave que le llega a acontecer es quedarse sin una opinión o un juicio ajeno de dónde sostenerse. Nuestra buena mujer carece de identidad e ideas propias en toda la obra,  es por eso que mi última opción es que el título sea mero sarcasmo.

El curioso incidente del perro a medianoche – Mark Haddon

Hace tiempo leí en un artículo que un lector ávido tiende a juzgar menos su entorno y a los que lo rodean, ya que al experimentar mediante la lectura las vivencias de otra persona, ahonda en la perspectiva de ésta y observa sus acciones desde dentro quedándose sin el beneficio de la duda, es decir, sin el beneficio de juzgar a falta de un porqué. Así, la percepción de este lector hacia el mundo se enriquece y esto agudiza sus sentidos a tal grado que le es muchísimo más fácil empatizar con el prójimo.

     Me tomó un tiempo aceptar completamente esta teoría. Los libros te cambian, es verdad, pero de una manera casi imperceptible. El cambio es tan íntimo que  a veces ni siquiera nosotros sabemos cuándo, cómo, o qué libro fue el responsable.

     Hoy te cuento sobre una excepción que me cambió manifiestamente.


El curioso incidente del perro a medianoche – Mark Haddon (2003)

El curioso incidente del perro a medianocheLas vivencias de Christopher Boone, nuestro protagonista, son algo muy distinto a cualquier otra historia que haya leído anteriormente. Se trata de un chico de 15 años que odia el color amarillo y el marrón al grado de utilizar colorantes rojos para los alimentos con estos colores. Además, le desagrada el contacto físico y que la comida y los complementos se toquen o mezclen en el plato. Una vez duró 5 semanas sin hablar con alguien y se pone furioso cuando mueven los muebles de lugar. Por otro lado, adora las matemáticas y posee una memoria fotográfica.

     A Christopher le gustan los perros porque no pueden mentirle, y es la muerte del perro de su vecina la que le da el título a esta obra, en conjunto con su admiración por Sherlock Holmes. Este acontecimiento lo lleva a contarnos la historia que nosotros leemos narrada en primera persona por él mismo. Lo anterior podrá parecer muy redundante, pero es un dato esencial, y es este aspecto el que cambió mi perspectiva respecto a muchas cosas.

     Podrás pensar hasta ahora que se trata simplemente de un niño mimado en busca de atención. Eso creía yo, prejuicios, prejuicios… Christopher padece el síndrome de Asperger, una forma de autismo que dificulta la interacción social y torna a sus poseedores en personas obsesivas en sus muy exclusivas áreas de interés, las matemáticas y la geografía en este caso; todo esto entre otras características dependiendo la persona.

     A diferencia de otros libros, en éste presté especial atención al narrador y no a lo que me contaba, así fue que aprendí y cambié mi perspectiva. Fueron sus pensamientos y no sus acciones los que me ayudaron a conocerlo y entenderlo realmente. La historia es buena, sí, pero no es lo que yo buscaría normalmente para leer. No me interesó en ningún momento conocer más sobre la vida de sus padres, de Siobhan o de sus vecinos, ni siquiera llegué a interesarme por saber quién había matado a Wellington, el perro que le da nombre a esta historia.

     Debo confesar que al principio me pareció tediosa y un tanto estresante la narrativa tan pausada que llegué a concluir que su traductora había conservado las reglas del inglés ignorando por completo la estructura correcta del español. Esto hizo que me desagradara el libro de cierta manera, hasta que poco a poco descubrí que se trataba de un caso especial, y que la traductora en realidad estaba haciendo su trabajo más que bien.

     Desde que entendí quién era Christopher realmente, todo lo que me interesó fueron sus pensamientos. Su forma de expresarse tomó sentido y dejo de ser estresante para tornarse en lo más interesante del libro. ¿Por qué tiene que tratarse de un caso especial redactado en prosa para que entendamos y perdonemos ciertas actitudes? No lo sé, así somos muchos de nosotros, incluyéndome. Pero después de leer este libro, al menos lo pensaré dos veces antes de juzgar las acciones o actitudes de alguien.

O País do Carnaval – Jorge Amado

Me parece primordial dedicar mi primera entrada a una causa especial, así que te cuento brevemente que ayer terminé mi curso de portugués, el cual distó mucho de ser sólo un curso más y se convirtió en una de las mejores decisiones que he tomado en mi vida. ¿Qué tiene esto que ver con un blog de literatura? Pues el libro del que te hablaré hoy fue mi primera lectura en ese idioma tan maravilloso y culturalmente rico que es el portugués. Comencemos…


O País do Carnaval – Jorge Amado (1931)

O país do carnaval“Entre o azul do céu e o verde do mar…”, así comienza lo que se convirtió en uno de mis libros favoritos desde las primeras páginas. La principal razón podría ser que describe a dos países y sus respectivas culturas que, en mi poca experta y humilde opinión, son bastante opuestas; aún así,  las dos resultan ser de mis favoritas por su lenguaje y geografía. Brasil y Francia.

   Esencialmente, Jorge Amado nos lleva por una búsqueda insaciable de la fórmula de la felicidad auténtica y no sólo del conformismo al que muchos de nosotros nos resignamos a llegar. Nuestros guías son un grupo de intelectuales que se pasan los días esbozando y discutiendo dicha fórmula, pero nunca llegan a estar de acuerdo. Existe tanta discordia que la amistad entre algunos se pierde y cada quien sigue el camino más apropiado según sus deducciones.

     Amado nos regala un abanico de posibilidades en esta obra. Sin embargo, contamos con Paulo Rigger, nuestro protagonista, cuyo dilema es bastante adoptable y creíble para mí. Su personalidad y educación lo inclinan a creer que su lugar está en Francia, donde las cosas se dan más delicada y formalmente, pero él bien sabe que sus placeres pueden ser mejor cumplidos en Brasil, el país del carnaval.

     Paulo Rigger deambula dolorosa y concienzudamente entre sus creencias y lo que la política, la religión, la sociedad y el mundo en general le impone. Su inteligencia en lugar de ayudarlo lo perjudica. De las respuestas a sus preguntas surgen mil preguntas más. ¿Dónde reside la felicidad? En el fondo siempre supe la respuesta, pero fue increíble darme cuenta lo desesperados que podemos llegar a estar y lo ciegos y manipulables que podemos llegar a ser cuando nos negamos a aceptar que la respuesta es relativa a cada uno de nosotros y que tal fórmula no existe.

     Por último, de lector a lector me gustaría contarte que la narrativa de Jorge Amado me hizo idealizar cada detalle, cada forma y cada color de una manera muy peculiar y profunda que no he alcanzado con ningún otro autor u obra literaria hasta la fecha. Te aseguro que no será necesario un esfuerzo mayor para que logres viajar al País del Carnaval, sólo basta con que leas las primeras líneas para encontrarte a ti mismo “entre o azul do céu e o verde do mar…”